Coronavirus

En ASE creemos que prevenir es la mejor estrategia

Los síntomas más comunes son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. 

La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica. 

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar.

- Mantenerse informado de las novedades más reciente sobre el brote de COVID-19
- Lavarse las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. De esta forma se mata los virus que puedan haber en las manos.
- Mantener una distancia mínima de 1 metro con cualquier persona que tosa o estornude.
- Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
- Cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato.
- Permanecer en casa si no se encuentra bien. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con antelación. 

La adecuada higiene de manos es fundamental

Es importante higienizarse las manos frecuentemente.

Lavado de manos con agua y jabón: Para reducir eficazmente el desarrollo de microorganismos en las manos, el lavado de manos debe durar al menos 40–60 segundos.

Higiene de manos con soluciones a base de alcohol: Para reducir eficazmente el desarrollo de microorganismos en las manos, la higiene debe durar 20 – 30 segundos.